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Manuel Parada Escultor

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Voz en la Forma: El Legado de Manuel Parada

Formado en el rigor de la Universidad Nacional Experimental de las Artes (UNEARTE), Manuel Parada consagra su oficio a invocar lo eterno en la nobleza de la materia. Su mano no conoce límites de escala ni de sustancia: desde la mística delicadeza de sus arcángeles, bustos y piezas de colección, hasta la imponente presencia de sus monumentos públicos.

En su taller, el bronce, la piedra, las resinas y la madera dejan de ser elementos inertes para convertirse en vehículos de la memoria. Obras como la Santa Madre Carmen Rendiles, el San José Gregorio Hernández de Baruta y el emblemático Monumento a Orión, son testimonios de un pulso que enaltece la dignidad y la fe, transformando el pensamiento en una huella imperecedera que trasciende las épocas.

Su trabajo es, en esencia, la materia cobrando vida para custodiar nuestro pasado y nuestro porvenir: una presencia física ineludible donde el arte se vuelve finalmente tangible.

Aquí se cuenta la obra como presencia en el mundo: escala, material y oficio. El catálogo nominativo y el mapa viven en Obras y en el mapa interactivo; eco en medios, en Noticias.

La trascendencia de la materia y el mito

Escultura como presencia — del gesto cercano al monumento que fija el horizonte. Encargos de particulares a instituciones, con la misma lectura plástica y un oficio que escucha el lugar.

Introducción

Manuel Parada es escultor contemporáneo venezolano: moldea un espectro amplísimo — de la pieza íntima al gran formato — para quien encarga con intención: particulares, colectivos, instituciones y ciudad.

Su práctica hace dialogar figuración monumental, devoción urbana y abstracción geométrica; un mismo oficio recorre escalas y lenguajes con oído para el clima, la salinidad y el ritmo del espacio — costa, plaza, templo o campus.

Lenguaje visual

Dos modos de estar en el espacio — a menudo fundidos en un solo encargo:

  • Masa y permanencia

    Piedra y mármol tallados al cuerpo; volumen que pesa en la retina, legible desde lejos cuando el cielo es el marco.

  • Geometría y respiración

    Línea contemporánea en acero, bronce y resinas: el vacío como forma, el corte preciso, la abstracción que ordena el paisaje.

Oficio y herramienta

El gesto atraviesa talla en piedra y mármol, fundición y moldeado en bronce y resina, y ensamblaje con metal y corte láser cuando la geometría lo exige — siempre al servicio de una forma que se sostiene en el tiempo.

Huella reciente

En los últimos años la obra se ha vuelto visible sobre todo en devoción urbana, memoria cívica y diálogo con alcaldías e instituciones — piezas pensadas para el sol, la sal y el paso cotidiano de muchas manos y miradas.

Obra en el territorio

El mapa de la producción cruza Baruta, el litoral, universidades y plazas de Caracas y Miranda — del rincón devocional al frente marino. Las fichas completas (título, sede, año) viven en Obras; el relato en prensa, en Noticias.

Formación y taller

La mirada se formó en el IUESAPAR (Armando Reverón), licenciatura en Artes Plásticas, tras los años del Colegio Los Riscos. Hoy articula investigación, diseño, moldeado e instalación desde el Taller de Escultura Manuel Parada — el mismo hilo que une maqueta y monumento cuando el encargo lo pide.

Materiales que hablan con el clima

Cuando el aire lleva sal y el sol no perdona, la elección del material es también composición: resina y fibra de vidrio con acabados que susurran bronce o piedra, frente al peso — literal y económico — del metal donde el entorno lo desgasta.

Parada ha hablado de la escultura en la calle casi como un bien común silencioso: proporción y silueta al servicio de quien pasa, mira y vuelve a pasar.

Redes

  • Instagram@manuelparadaescultor
  • Facebook — Manuel Parada
  • Prensa y validaciónNoticias y medios

Síntesis

Una sola trayectoria que une formación, oficio y oído al encargo: el material que el lugar reclama, la figura o la geometría que moviliza la memoria compartida, y una lectura plástica coherente desde el primer boceto hasta la pieza instalada — íntima o colosal — frente al cielo abierto o al rincón que la acoge.